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sobre Santo Domingo de la Calzada
Ciudad clave del Camino de Santiago donde cantó la gallina después de asada; gran patrimonio religioso.
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En La Rioja, a 638 metros de altitud, se alza una de las villas más ligadas al Camino de Santiago: Santo Domingo de la Calzada. Con 6.242 habitantes, su historia está marcada por Domingo García, que en el siglo XI levantó puentes, calzadas y un hospital para peregrinos. Ese origen se nota todavía hoy: aquí el Camino no es un reclamo, es parte del pulso diario del pueblo.
Pasear por el casco histórico es caminar entre piedra y soportales, con el sonido de las campanas y el trasiego constante de mochilas. No hace falta “hacer el Camino” para entenderlo: basta con seguir la calle Mayor y ver cómo la villa se ordena alrededor de su conjunto monumental.
Qué ver en Santo Domingo de la Calzada
El Conjunto Catedralicio vertebra la visita. La Catedral de El Salvador (siglos XII al XVIII) guarda el relato más famoso de la localidad: el milagro del gallo y la gallina. Dentro, el gallinero gótico mantiene vivos a estos animales, como recordatorio de la copla: “Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada”.
La Torre Exenta barroca marca el perfil del pueblo, y el Claustro Catedralicio (siglo XVI) aporta un paréntesis de silencio que se agradece cuando la calle va animada.
Merece la pena buscar los tramos conservados de la Muralla Medieval y la Puerta de Santiago, por donde siguen entrando los peregrinos. El Hospital de Peregrinos, fundado por el propio santo, continúa funcionando como albergue.
El Convento de San Francisco (siglo XIV) y la Ermita de la Virgen de la Plaza completan el recorrido, junto a las calles Mayor y Pinar, donde se mantiene la arquitectura tradicional de piedra, balcones de forja y soportales.
Qué hacer
Si te apetece caminar sin complicarte, los paseos junto al río Oja funcionan bien, sobre todo al caer la tarde. Y aquí la mesa tiene peso: asados de cordero lechal, pochas con chorizo y producto de huerta, con vinos de la Denominación de Origen Rioja. También encontrarás talleres artesanales (madera, forja) y propuestas ligadas a bodegas familiares.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a Santo Domingo se celebran a mediados de mayo, con actos religiosos y ambiente popular. En agosto llegan las fiestas de verano, con música y bailes regionales, además de encierros y actividades taurinas. La Semana Santa tiene un tono más recogido, con procesiones por las calles del casco antiguo. A lo largo del año se organizan mercados medievales que recuperan el aire comercial de otras épocas.
Si solo tienes 2 horas
- Entra en la Catedral y busca el gallinero gótico.
- Rodea la plaza para ver la Torre Exenta y el conjunto desde fuera.
- Asómate al claustro si te encaja en el recorrido.
- Acércate a la Puerta de Santiago y localiza algún tramo de muralla.
- Termina con un paseo por la calle Mayor bajo los soportales.
Errores típicos
- Empeñarse en aparcar en pleno casco histórico: hay poco sitio; compensa dejar el coche en zonas habilitadas fuera y entrar andando.
- Ir con prisas en horas de mayor paso peregrino (sobre todo entre mayo y septiembre): se disfruta más a primera hora o a media tarde.
- Quedarse solo en la plaza: en cuanto te alejas dos calles aparecen muralla, soportales y rincones con más calma.
Información práctica
Santo Domingo de la Calzada está a 47 km de Logroño por la N-120 (unos 45 minutos en coche). Hay autobuses que conectan ambas localidades. Primavera y otoño suelen dar temperaturas suaves (entre 15 y 20 grados) que animan a caminar. En verano hay más vida en terrazas y en la calle, aunque aprieta más el calor.
Hay albergues de peregrinos, hoteles y casas rurales. Si viajas en temporada alta jacobea (de mayo a septiembre), conviene reservar con antelación.