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sobre Santurde de Rioja
Pueblo turístico en el valle del Oja; cuenta con piscinas y ambiente veraniego.
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Santurde de Rioja, en la comarca de Santo Domingo de la Calzada, se asienta en una zona de transición entre el valle del Oja y las llanuras cerealistas que miran hacia la meseta. El pueblo ronda los 700 metros de altitud y su paisaje inmediato está marcado por campos de cereal y parcelas de viñedo. La economía agrícola sigue siendo visible en la forma del caserío y en el uso cotidiano de los caminos que rodean el núcleo.
No es un lugar pensado para el turismo en sentido estricto. Más bien funciona como muchos pueblos de esta parte de La Rioja: pequeño, agrícola y tranquilo, con la vida organizada alrededor del trabajo del campo y de un puñado de calles.
La iglesia de San Andrés y el orden del pueblo
La referencia más clara dentro del casco urbano es la iglesia parroquial de San Andrés, levantada en el siglo XVI y reformada posteriormente. Su volumen domina el perfil del pueblo, algo habitual en localidades de este tamaño, donde el templo funcionaba también como punto de reunión y orientación dentro del entramado de calles.
El caserío se organiza alrededor de esa presencia. Las casas muestran soluciones constructivas muy ligadas a la actividad agrícola: portones amplios que permitían la entrada de carros —hoy a menudo de maquinaria—, muros de piedra o adobe y balcones sencillos de hierro. En algunas fachadas todavía se ven aleros de madera bastante pronunciados, pensados para proteger los muros de la lluvia y del sol del verano.
Más que arquitectura monumental, lo que aparece aquí es arquitectura de uso.
Caminos y paisaje alrededor del pueblo
Al salir del casco urbano empiezan enseguida los caminos agrícolas. Son pistas de tierra que atraviesan parcelas de cereal y pequeñas viñas, utilizadas a diario por tractores y remolques. No están señalizadas como rutas, pero se pueden recorrer a pie o en bicicleta si se mantiene la precaución de apartarse cuando pasa maquinaria.
El paisaje es abierto. Desde algunos puntos se alcanza a ver el corredor por el que discurre la carretera nacional y, algo más allá, la zona de Santo Domingo de la Calzada, uno de los núcleos históricos del Camino de Santiago en La Rioja.
La luz cambia bastante según la época del año: en primavera predominan los verdes del cereal joven; a principios de verano, cuando las espigas ya están formadas, el terreno empieza a volverse dorado.
Un paseo breve por el casco
Santurde de Rioja se recorre en poco tiempo. Basta con caminar sin prisa por las calles principales, acercarse a la iglesia y fijarse en las casas más antiguas, donde todavía se reconocen elementos propios de la arquitectura rural de la zona.
Después se puede continuar por alguno de los caminos que salen del pueblo. No hace falta alejarse mucho: a pocos minutos del casco ya se entiende bien la relación entre el núcleo habitado y las parcelas que lo rodean.
Lo que conviene tener en cuenta
En verano el sol cae con fuerza y hay poca sombra fuera del casco urbano. Si se va a caminar por los caminos agrícolas, conviene hacerlo a primera hora o al final de la tarde.
También es importante recordar que estos caminos forman parte del trabajo diario del campo. Es mejor no bloquear accesos con el coche ni entrar en fincas cultivadas.
Datos prácticos
Santurde de Rioja está a pocos kilómetros de Santo Domingo de la Calzada. Desde Logroño se llega siguiendo la N‑120 hacia el oeste y desviándose después por carreteras locales de la zona.
El pueblo es pequeño y se puede dejar el coche en alguna de sus calles sin demasiada dificultad. La visita suele encajar bien como parada breve dentro de un recorrido más amplio por los pueblos del entorno del valle del Oja o de Santo Domingo de la Calzada.