Artículo completo
sobre Urdazubi / Urdax
Villa monumental con monasterio y cuevas prehistóricas; paso del Camino de Santiago baztanés
Ocultar artículo Leer artículo completo
Entre Baztan y la muga con Francia, Urdazubi / Urdax es pequeño (362 vecinos) y de ritmo lento: casas de piedra, tejados rojos, balcones de madera y el río Urtxuma poniendo el sonido de fondo. Aquí manda el paisaje y una historia de frontera que se nota en los caminos.
Qué ver en Urdazubi / Urdax
Las Cuevas de Urdazubi son el gran reclamo. Se visitan con guía y recorren galerías kársticas con estalactitas y estalagmitas; dentro la temperatura se mantiene fresca todo el año.
El monasterio de Urdax (en el entorno cercano, ya en Francia) ayuda a entender el peso histórico del valle y su relación con el pueblo.
En el casco urbano, la iglesia parroquial de la Asunción mezcla elementos de distintas épocas y su torre marca el perfil del lugar. Junto al río se conservan antiguos molinos, buen recordatorio de cómo se trabajaba aquí antes de que llegaran los coches y las prisas.
Qué hacer
Hay senderos que siguen trazas antiguas de paso entre España y Francia, como la Ruta de los Contrabandistas, entre bosques y prados. En otoño, la micología tira mucho por la zona: mejor ir con alguien que sepa y respetar la normativa. Si te gusta la pesca, el Urtxuma es escenario típico de trucha y calma.
La cocina local va de producto: trucha, queso de oveja latxa, cordero y verdura de temporada; en otoño, setas.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por el casco y entra a la iglesia si está abierta.
- Baja al río y localiza los molinos.
- Si te cuadra el horario, reserva la visita guiada a las cuevas; si no, guárdalas para otra vuelta.
Errores típicos
- Ir a las cuevas sin una capa extra: dentro refresca incluso en verano.
- Confiar en “ya aparcaré”: usa las zonas habilitadas y no bloquees accesos.
- Salirse a senderos tras llover con calzado poco firme: el barro aquí no perdona.
Información práctica
Desde Pamplona se llega por la NA-121-A hacia Elizondo y luego la NA-4401. Entre mayo y octubre suele haber mejor luz y tiempo más estable; en otoño el bosque está precioso, pero también llueve más y los caminos se ponen pesados.